
Parece ser que el origen del signo de admiración [ ! ] es la interjección latina
Io, que vendría a significar ‘alegría’. Con el paso del tiempo las dos letras se habrían fusionados y la
o de Io pasó a constituir el actual punto de la admiración
!; lo que resulta mejor es que alguien invirtiese el signo para marcar el inicio de un periodo exclamativo [ ¡ ] y que la práctica de los dos signos de admiración sea norma de la lengua castellana o española. Desestimando los inconvenientes de utilizar teclados no configurados para dichos signos, al igual que las grafías de
Ñ,
ñ o
¿, la dicha de disponer del signo
¡ es inmensa. Los signos de puntuación son los pocos mecanismos que tenemos para intentar reproducir en la escritura muy imperfectamente los matices enunciativos que tienen toda su importancia en la expresión oral. Que tengamos un signo para indicar admiración es motivo de alegría. Que además sean dos los signos de admiración: ¡doble alegría! IO. IO. ! !
0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home