jueves, junio 29, 2006

Timidez literaria

Era un escritor tan tímido que los personajes de sus historias acabaron siendo objetos inanimados a los que dotó de vida, por el recurso de la personificación. Con el tiempo ganó cierta seguridad y autoestima que se tradujo en la composición, con bastante éxito, de una entretenida fábula; pero su mayor osadía, con el coraje de funámbulo, fue lanzarse a una narración de personajes alegóricos.